Los motores comenzaron a rugir desde temprano en la ciudad capital, anunciando una mañana distinta, una mañana sobre dos ruedas. Así se vivió el Colazo Pulsar organizado por UMA, un encuentro que reunió a decenas de motoristas con un mismo objetivo: rodar juntos, compartir la ruta y disfrutar la pasión por las motos.
La cita fue en la tienda Bajaj de zona 9 (breve pausa), donde poco a poco comenzaron a llegar las motocicletas Pulsar, formando una postal perfecta para los amantes del motociclismo.
Entre saludos, fotografías y el sonido característico de los motores encendiéndose, los riders se preparaban para salir a carretera.
El ambiente era de camaradería total. Amigos que se encontraros para rodar juntos, nuevos integrantes sumándose al grupo y la emoción de iniciar un recorrido que prometía buena ruta y mejor compañía.
Antes de partir, se dieron las indicaciones de seguridad y recomendaciones para mantener una rodada ordenada, reforzando la importancia del respeto en carretera y el trabajo en equipo sobre dos ruedas.
Con todo listo, el grupo arrancó el colazo rumbo al interior del país. La caravana de motos avanzó con ritmo constante, mostrando la fuerza de la comunidad Pulsar en Guatemala. En cada tramo, la fila de motociclistas con disciplina y estilo, se abrían paso hacia su destino.
La ruta ofreció paisajes cambiantes, aire fresco y ese sentimiento único que solo se experimenta cuando se viaja en moto: libertad (pausa), conexión con el camino (pausa) y hermandad entre riders.
Después de un recorrido lleno de buenas sensaciones, el grupo llegó a Tecpán, donde los esperaba el punto final de la rodada: un restaurante que se convirtió en el escenario perfecto para continuar la convivencia.
Las motos alineadas en el parqueo daban muestra del éxito de la convocatoria, mientras los participantes se quitaban los cascos con sonrisas que lo decían todo: misión cumplida.
Ya en las mesas, el ambiente cambió de velocidad… pero no de emoción.
Entre conversaciones sobre la ruta, anécdotas de carretera y planes para futuras rodadas, los asistentes disfrutaron de un delicioso desayuno, recargando energías después del viaje.
Este tipo de encuentros fortalecen los lazos dentro de la comunidad motociclista, creando amistades que nacen en el camino y se consolidan alrededor de una mesa, compartiendo la misma pasión.
Representantes de la marca también estuvieron presentes, agradeciendo la participación de los riders y reafirmando el compromiso de seguir promoviendo actividades que fomenten el motociclismo responsable y la unión entre usuarios Pulsar.
El Colazo Pulsar by UMA fue más que una rodada: fue una experiencia de comunidad, de ruta y de amistad.
Una jornada donde el destino no solo fue Tecpán, sino el compartir entre colegas, disfrutar del viaje y recordar por qué rodar en grupo siempre se vive mejor.
Así se escribió un capítulo más sobre dos ruedas, demostrando que cuando la pasión por las motos une a las personas, cada kilómetro se convierte en un recuerdo inolvidable.
Recuerda que… vivimos la pasión por las motos… ¡donde quiera que haya motoristas!






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